El Consejo de Gobierno ha aprobado la introducción de varios cambios en el plan, como el aumento de la participación de los ayuntamientos en la Comisión de Seguimiento y Participación del Plan (de uno a dos vocales) o la modificación del número de veces del Indicador Público de Renta de Efectos Múltiples (Iprem) que determina los ingresos familiares máximos para el acceso a las viviendas protegidas de régimen especial, que pasa de 2,5 a 3 veces para que puedan acceder a estas viviendas un mayor número de familias.
También se ha autorizado otra modificación que contribuirá a la lucha contra la ocupación ilegal: se establece como requisito para acceder a una VPO que las futuras personas beneficiarias no hayan sido condenadas o sancionadas por ocupaciones ilegales de viviendas, ni en la vía penal ni en la civil o la administrativa. Sólo se prevén excepciones para familias en circunstancias de vulnerabilidad avaladas por los servicios sociales. Esta medida tendrá un efecto disuasorio y se reducirán las ocupaciones en la comunidad, donde ya se han puesto en marcha medidas para atender a los afectados dentro de las limitadas competencias que ostenta la Junta de Andalucía en este aspecto.
La Junta aprueba el Plan Vive en Andalucía de vivienda y rehabilitación urbana 2020-2030
Incluye más de 217.000 actuaciones entre ayudas, promoción de inmuebles y rehabilitaciones que crearán 60.000 empleos directos
El Consejo de Gobierno ha aprobado el proyecto de Decreto por el que se regula el Plan Vive en Andalucía, de Vivienda y Regeneración Urbana 2020-2030, que entrará en vigor el día siguiente a su publicación en el Boletín Oficial de la Junta de Andalucía (BOJA). Con este plan, la Consejería de Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio quiere dar un cambio en las políticas de vivienda para garantizar su derecho y facilitar el acceso de los jóvenes, mayores de 65 años y colectivos vulnerables a una vivienda a precio asequible, adecuar las viviendas a las nuevas necesidades medioambientales, funcionales y familiares, lograr una convivencia más humana en pueblos y ciudades y dinamizar la economía y el empleo en el sector de la construcción.
El plan en su conjunto despliega más de 217.000 actuaciones entre ayudas, promoción de nuevas viviendas y actuaciones de rehabilitación, con un presupuesto global para los próximos cinco años de 690 millones de euros, provenientes de tres fuentes de financiación: autonómica, estatal y de fondos europeos. El presupuesto recoge los compromisos firmados con el Estado hasta 2021, así como la envolvente de los años siguientes y del marco operativo europeo 2014-2020, que se extiende hasta el 2023. Si bien, esta financiación, puede estar sometida a variaciones por el nuevo contexto económico tras la pandemia del Covid-19.
Esta inversión corresponde a subvenciones y ayudas, y generarán una inversión inducida de 2.500 millones de euros entre 2020 y 2024 y una generación de empleo de unos 60.000 puestos directos, a los que hay que sumar los indirectos, en el sector de la construcción e inmobiliario.
El cambio en las políticas de vivienda se justifica porque el plan andaluz anterior 2016-2020 no tenía objetivos de promoción de nueva vivienda protegida a precio asequible para ponerla a disposición de los colectivos con más dificultad de acceso, como son los jóvenes, que representan el 37 por ciento de la demanda de vivienda con protección. En este plan, son personas con especial protección los jóvenes, pero también los mayores de 65 años, las personas con diversidad funcional, las mujeres víctimas de violencia de género, las mujeres embarazadas sin recursos, las personas sin hogar y especialmente vulnerables.
La oferta de vivienda con protección se ha situado en mínimos históricos en los últimos años. En 2018 representó sólo el 1,53 por ciento de las compraventas de vivienda, mientras que en 2019 fue el 1,4 por ciento (de 100.339 compraventas en toda Andalucía, sólo 1.474 fueron viviendas protegidas nuevas).
Por tanto, es necesario impulsar la construcción de viviendas con precio limitado tanto para venta como para alquiler que dé respuesta a la demanda de vivienda a precio asequible reflejada en los registros de demandantes (con más de 69.000 solicitantes). A esto se une la existencia de suelo reservado por los planes urbanísticos para la construcción de vivienda protegida que está sin desarrollar al no impulsar los gobiernos anteriores la promoción de vivienda con protección.
La aprobación del nuevo Plan Vive en Andalucía sienta los principios y las líneas para un periodo amplio, de 2020 a 2030, necesario para consolidar una estrategia de promoción pública de viviendas, que se materializa en un primer periodo de cinco años, 2020-2024, que es el que la ley fija para la revisión de objetivos. Todo ello está alineado con la Estrategia de los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2020-2030 que establece, en su objetivo 11, la urgente necesidad de abordar ciudades más humanas y con los principios de la Agenda Urbana de Andalucía 2020-2030, que aporta tres principios al plan: mejor regulación, mejor gestión de los recursos y mayor conocimiento.
La redacción del texto ha tenido un amplio proceso de participación pública, con hasta 38 organizaciones sociales en trámite de audiencia e información pública (del 22 de agosto de 2019 al 4 de octubre de 2019). Destacan la Federación Andaluza de Municipios y Provincias, la Confederación de Empresarios de Andalucía, sindicatos, organizaciones de consumidores, colegios profesionales, entidades financieras, partidos políticos, empresas y fundaciones, el Comité Español de Representantes de Personas con Discapacidad, entre otras. Igualmente se han cumplido los informes preceptivos, con la aprobación del gabinete jurídico y finalmente el informe del Consejo Económico y Social, aprobado por unanimidad el 7 de junio. Todas las alegaciones han sido valoradas enriqueciendo el texto definitivo.
Las claves del Plan Vive en Andalucía
El plan define la vivienda protegida, o vivienda a precio asequible en Andalucía, mejorando sus condiciones y su régimen jurídico, reduciendo los plazos de calificación de las viviendas en venta, lo que supone una ayuda en forma de incentivo al promotor, al comprador y a las entidades financieras para la concesión de préstamos. Esta medida permitirá desarrollar los suelos reservados a viviendas protegidas, incrementando la oferta de suelo para vivienda e incidiendo también en el precio del mismo.
Además, se suprimen las condiciones de diseño que encasillaban este tipo de viviendas, por lo que pueden ser igual que una vivienda libre, pero con menor precio. Se agilizan los trámites y simplifica la gestión de las licencias y calificaciones para los promotores públicos y privados; se apuesta por la promoción pública y privada de viviendas en alquiler, con precios asequibles, manteniendo en este caso periodos de calificación mayor en aquellos que reciben ayudas públicas.
Para ello, el Programa de Fomento del alquiler establece subvenciones a promotores públicos y privados de hasta el 40 por ciento, con el objetivo de aumentar la oferta de vivienda en alquiler en nuestra comunidad a precio limitado. Medidas que se contraponen a la subida de los precios del alquiler.
Se posibilita la promoción de alojamientos en alquiler, que son unidades con superficies de espacios comunes de estancias, servicios de lavandería, coworking, espacios multiusos, en formatos de co-housing para jóvenes o mayores, incentivando propuestas innovadoras y nuevas soluciones residenciales que se adaptan a la realidad social de Andalucía y de los nuevos hogares.
Además, el plan amplía el concepto de alojamientos a los distintos regímenes especial, general o de precio limitado, modulando así las rentas del alquiler. Al tiempo, se garantiza la continuidad del parque público de vivienda de Andalucía como viviendas protegidas, garantizando así la función social que cumple.
Los pilares del Plan Vive en Andalucía
Actuaciones de acceso a la vivienda.
Sólo con el Programa de Fomento del Alquiler, con ayudas y subvenciones directas al promotor público o privado, se prevén construir 3.340 viviendas que van a incrementar directamente el parque público de vivienda en alquiler.
Por otra parte, se prevén ayudas a los jóvenes para la adquisición de una vivienda, que podrán ser directas.
En materia de alquiler, se prevé la concesión de ayudas al alquiler de vivienda habitual a través de diferentes programas. El plan desglosa un total de 155.000 actuaciones.
Rehabilitación Residencial y Urbana.
El plan define programas de rehabilitación de viviendas y edificios destinados a garantizar la seguridad en la utilización, la conservación, la eficiencia energética y la accesibilidad.
Este capítulo es fundamental para llegar a las comunidades de propietarios que necesitan la instalación de ascensores en sus edificios para garantizar la accesibilidad de todos los vecinos. También contempla programas destinados a la adecuación interior de las viviendas para la supresión de barreras arquitectónicas, para personas mayores de 65 años, o con diversidad funcional o dependientes.
Se propone la delimitación de áreas de regeneración urbana y accesibilidad, para concentrar las ayudas y subvenciones en áreas desfavorecidas, constituyendo éste un eje fundamental de la política de fondos europeos. Resaltar dentro de este capítulo los programas destinados a la rehabilitación del parque residencial de titularidad pública, destinado a ayuntamientos para la conservación del parque de su titularidad.
En esta línea se define un programa para actuaciones de rehabilitación de viviendas en centros históricos, así como programas para la rehabilitación de edificios de interés arquitectónico susceptibles de prestar un uso distinto a los ciudadanos y otro programa de regeneración de espacios públicos urbanos.
En este capítulo se prevé la actuación en alrededor de 40.000 viviendas y más de 30 edificios de interés arquitectónico.
Vulnerabilidad Residencial.
Se apuesta por combatir la vulnerabilidad residencial, mediante las ayudas al alquiler a personas especialmente vulnerables, personas sin hogar y mujeres víctimas de violencia de género. Para ello, se diseñan programas dirigidos a las personas físicas y también a las organizaciones y entidades sociales que trabajan con ellos. Es la primera vez que se establece una línea de colaboración con las entidades del tercer sector que trabajan en el ámbito de la vivienda, actuando éstas como entidades colaboradoras, canalizando ayudas para el pago de hasta el cien por cien del alquiler, además de ayudas para los gastos de suministros básicos. El objetivo es crear una Red de Viviendas del Tercer Sector destinada a paliar las situaciones de emergencia habitacional.
Es este capítulo se establecen las vías para prevenir, informar y proteger a las personas en situación de posibles desahucios de su vivienda habitual, por impago de alquiler o por ejecución hipotecaria, desplegando medidas, para atender las situaciones de especial vulnerabilidad, dentro del programa Nadie sin Hogar.
De igual forma, el plan consolida el parque público de viviendas de titularidad de la Junta de Andalucía gestionado por la Agencia de Vivienda y Rehabilitación de Andalucía (AVRA), garantizando la continuidad de la protección de las mismas en aquellas que, por su antigüedad, finaliza su periodo de protección. En este apartado se estiman cerca de 22.000 ayudas en los próximos cinco años.
Investigación, Formación y difusión.
En este apartado se definen programas de ayudas a la investigación en materia de vivienda destinado a las universidades públicas andaluzas, potenciando los temas dedicados a la innovación, eficiencia energética y construcción sostenible. También se establece el programa de becas de formación para jóvenes profesionales del sector de la arquitectura y la vivienda. Y se crea el Foro Andaluz de la Vivienda para la participación continuada del sector en las políticas de vivienda, en el que se encuentran representadas todas las organizaciones sociales y agentes económicos del sector.
El Plan Vive en Andalucía destina 800 millones para recuperar la promoción de vivienda a precio asequible
El programa aprobado por el Consejo de Gobierno, que prevé entrar en vigor en siete meses, contempla generar 34.000 empleos hasta 2030
El Plan Vive en Andalucía 2020-2030 destinará 800 millones de euros a la promoción de vivienda a precio asequible en la comunidad, tanto en régimen de compra como de alquiler, así como a la rehabilitación. El Consejo de Gobierno ha respaldado la elaboración del programa, que prevé estar en marcha en siete meses y lleva aparejados 34.000 empleos, con una inversión inducida de 1.700 millones de euros en la próxima década.
El primer eje del nuevo Plan Vive en Andalucía es el del acceso a la vivienda. Se prevé que entre 2020 y 2024 se creen 40.000 viviendas nuevas o procedentes de rehabilitación, en venta y alquiler (de ellas 20.000 para jóvenes). Serán viviendas de promoción pública (VPP) sociales en alquiler; de promoción autonómica (VPA) con precio asequible, dentro del Plan Primera Vivienda; así como medidas para garantizar el acceso al alquiler asequible.
El segundo eje es el de la rehabilitación de viviendas y renovación urbana, donde se prevé el Plan Ciudades más Humanas, que incluirá áreas de regeneración urbana y accesibilidad (ARUA) concertadas con ayuntamientos; rehabilitación del parque público de vivienda; de conjuntos históricos (Plan Revive tu Centro); rehabilitación de edificios de interés arquitectónico (Plan Rehabilita Patrimonio, correspondiente al 1% cultural) y la regeneración de espacios urbanos (Plan Vive tu Ciudad).
El tercer eje trata la vulnerabilidad residencial y prevé con el Plan Nadie sin Hogar cuatro actuaciones: viviendas de integración social, erradicación del chabolismo, un fondo autonómico de ayudas contra los desahucios y una bolsa de viviendas para realojos y emergencias.
Además, el cuarto eje del nuevo Plan Vive en Andalucía se centra en el I+D+i de la Agenda Urbana 2030, con un programa de becas, premios de arquitectura, jornadas de formación y un foro permanente de la Vivienda en Andalucía.
La Consejería de Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio tiene previsto contar para la redacción de este plan con la aportación de corporaciones locales, Gobierno central, promotoras públicas y privadas, entidades financieras, empresas patrimonialistas, agentes de la propiedad, administradores de fincas, colegios profesionales, universidades, sindicatos y entidades del tercer sector que operan en Andalucía.
Baja ejecución del plan vigente
El Gobierno andaluz considera necesario un nuevo plan de vivienda en Andalucía a la vista de la baja ejecución del vigente, 2016-2020, que ya ha entrado en su fase final, y a la reactivación del mercado inmobiliario y el incremento de los precios de la vivienda en venta y en alquiler que se ha producido en la comunidad en los dos últimos años.
Un informe elaborado por la Consejería de Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio desvela que aunque se han reglamentado y puesto en marcha algunos programas, incluidos en plan 2016-2020, como los de adecuación funcional de vivienda, había otros previstos cuyo desarrollo no se ha iniciado, como el destinado a eliminar la infravivienda, en el que ni se ha elaborado el mapa previsto ni se ha procedido a la firma de convenios de colaboración con los ayuntamientos para su erradicación.
Asimismo, durante los años 2016, 2017 y 2018 tampoco se han detectado avances significativos en el plan para la autoconstrucción de viviendas, la permuta de VPO o el programa de intermediación en el mercado de alquiler. En cuanto a las políticas de ayudas al fomento del alquiler, se ha constatado que no ha funcionado correctamente debido a la complejidad de los trámites, hasta el punto de que las ayudas para inquilinos de Sevilla y Málaga, correspondiente a la convocatoria de 2017, acumulan dos años de retraso. Para ello, el Gobierno andaluz ya anunció la puesta en marcha de un plan de choque para que estas subvenciones lleguen a sus destinatarios en el menor tiempo posible.
Acuerdo por el que se insta a la Consejería de Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio a realizar las actuaciones necesarias para la elaboración de un Plan en materia de Vivienda
La Junta ofertará 40.000 viviendas nuevas o rehabilitadas antes de 2024, de ellas 20.000 a jóvenes
El Plan Vive en Andalucía contempla 800 millones de euros para el periodo comprendido entre 2020 y 2030 y generará 34.000 empleos
Andalucía contará entre 2020 y 2024 con 40.000 viviendas protegidas nuevas o procedentes de rehabilitación en venta y alquiler, de las que 20.000 serán para jóvenes. Así lo contempla el nuevo Plan Vive en Andalucía, cuya redacción ha asumido la Consejería de Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio después que el Consejo de Gobierno haya abordado la renovación del programa actual, cuya vigencia concluye en 2020.
El nuevo plan fomentará la promoción de vivienda a precio asequible, tanto en compra como en alquiler, y apostará decididamente por la rehabilitación. La Consejería de Fomento pretende con esta iniciativa dar respuesta a algunas actuaciones en este ámbito que han resultado insuficientes hasta ahora, sobre todo en lo que se refiere a la construcción de VPO, eliminación de infravivienda o autoconstrucción de viviendas.
El Plan Vive en Andalucía tendrá cuatro ejes. El primero, centrado en el acceso, contempla la creación de las 40.000 viviendas nuevas o rehabilitadas. Serán viviendas de promoción pública (VPP) sociales en alquiler, de promoción autonómica (VPA) con precio asequible dentro del Plan Primera Vivienda y medidas para garantizar el acceso al alquiler asequible.
El segundo eje es el de la rehabilitación de viviendas y renovación urbana, que contempla el Plan Ciudades más Humanas para la creación de áreas de regeneración urbana y accesibilidad (ARUA) concertadas con ayuntamientos, la rehabilitación del parque público de vivienda y de conjuntos históricos (Plan Revive tu Centro), la de edificios de interés arquitectónico (Plan Rehabilita Patrimonio) y la regeneración de espacios urbanos (Plan Vive tu Ciudad).
El tercer eje trata la vulnerabilidad residencial y prevé actuar, con el Plan Nadie sin Hogar, en cuatro frentes. Se trata de los relativos a viviendas de integración social, erradicación del chabolismo, un fondo autonómico de ayudas contra los desahucios y una bolsa de viviendas para realojos y emergencias.
El cuarto eje del nuevo Plan Vive en Andalucía se centra en el I+D+i de la Agenda Urbana 2030, con un programa de becas, premios de arquitectura, jornadas de formación y un foro permanente de la Vivienda en Andalucía.
La proyección presupuestaria prevista entre 2020-2030 es de 800 millones de euros, lo que podría suponer la generación de 34.000 empleos y una inversión inducida de 1.700 millones de euros. En cuanto a los plazos, se estima que todas estas medidas podrían ponerse en marcha en siete meses.
Consejería de Fomento, Infraestructuras y Ordenación del Territorio tiene previsto contar para la redacción de este plan con la aportación de corporaciones locales, Gobierno central, promotoras públicas y privadas, entidades financieras, empresas patrimonialistas, agentes de la propiedad, administradores de fincas, colegios profesionales, universidades, sindicatos y las entidades del tercer sector que operan en Andalucía.
El Gobierno andaluz pone las bases de este nuevo plan de vivienda en Andalucía a la vista de la baja ejecución del plan vigente. El balance elaborado por la Secretaría General de Vivienda pone de manifiesto que, aunque se han reglamentado y puesto en marcha algunos programas, como los de adecuación funcional de vivienda, existen otros cuyo desarrollo aún no se ha iniciado. Entre ellos se encuentra el destinado a eliminar la infravivienda, para el que ni se ha elaborado el mapa previsto ni se ha procedido a la firma de convenios de colaboración con los ayuntamientos.
Asimismo, durante los años 2016, 2017 y 2018 tampoco se han detectado avances significativos en el plan para la autoconstrucción de viviendas, la permuta de VPO o el programa de intermediación en el mercado de alquiler. En cuanto a las políticas de ayudas al fomento del alquiler, se ha constatado que no ha funcionado correctamente debido a la complejidad de los trámites, hasta el punto de que las ayudas para inquilinos de Sevilla y Málaga, correspondientes a la convocatoria de 2017, acumulen dos años de retraso. Ante ello, el nuevo Gobierno ya anunció la puesta en marcha de un plan de choque para que estas subvenciones lleguen a sus destinatarios en el menor tiempo posible.
Estas circunstancias han llevado a la redacción de un nuevo plan de vivienda, que tendrá como gran objetivo la promoción de vivienda a precio asequible, más si cabe después de comprobar que en los últimos dos años se ha producido una reactivación del mercado de vivienda libre y un incremento de los precios de la vivienda en venta y en alquiler.