El Consejo de Gobierno aprueba la Estrategia de Promoción de una Vida Saludable en Andalucía
El objetivo es fomentar hábitos y comportamientos saludables para evitar el desarrollo de enfermedades crónicas no transmisibles
El Consejo de Gobierno ha aprobado la Estrategia de Promoción de una Vida Saludable en Andalucía 2024-2030, presentada por la Consejería de Salud y Consumo, con la pretensión de abordar la promoción de la salud mediante el fomento de activos relacionados con una vida saludable a lo largo de todas las etapas de la vida y el incremento del bienestar en la población andaluza.
La estrategia se centra en la promoción de hábitos y comportamientos relacionados con la alimentación saludable, la actividad física, el sueño saludable, el bienestar emocional, en la sexualidad responsable y el uso positivo de tecnologías de la relación, la información y la comunicación (TRIC). Éstos se identifican como los seis elementos básicos de nuestro día a día que generan salud a lo largo de la vida. Asimismo, estos hábitos y comportamientos saludables, que se relacionan entre sí, contribuyen a prevenir y afrontar, en su caso, los procesos de enfermedad, convirtiéndose en parte activa de la recuperación del proyecto vital de las personas.
No en vano, los factores determinantes que provocan las enfermedades crónicas no transmisibles, que suponen el fallecimiento de 41 millones de personas cada año 71% de las muertes que se producen en el mundo), son evitables, lo que evidencia que la promoción de la salud es una buena estrategia para frenar y, a largo plazo, invertir estas condiciones. En concreto, las enfermedades cardiovasculares constituyen la mayoría de las muertes (17,9 millones cada año), seguidas del cáncer (9 millones), las enfermedades respiratorias (3,9 millones) y la diabetes (1,6 millones), siendo estos cuatro grupos de enfermedades responsables de más del 80% de todas las muertes prematuras por enfermedades crónicas no transmisibles.
Así, la promoción de la salud ofrece instrumentos para la adquisición de estilos de vida saludables y el abordaje de los determinantes que los condicionan, ganando salud a un coste mucho más bajo que el tratamiento médico de cualquiera de los factores de riesgo y de las enfermedades asociadas, si éstas se instauran. Por último, las estrategias innovadoras de promoción de la salud, centradas en enfoques integrales y transversales, pueden contribuir a crear un mundo más sano, justo y sostenible. Por este motivo, esta estrategia se configura con carácter intersectorial, de modo que respalde y armonice las actuaciones en este ámbito por parte de las diferentes consejerías y organismos autonómicos, con la finalidad de lograr mayores cotas de salud y bienestar en la población andaluza.
En definitiva, la visión de la estrategia es promover una sociedad en la que los individuos, familias y comunidades puedan alcanzar su máximo potencial de desarrollo, salud y bienestar, y en la que trabajar para que la ganancia en salud se asuma como una tarea de todos.
Claves de la Estrategia
La estrategia, cuyo ámbito temporal abarca desde el año 2024 hasta 2030, consta de cuatro líneas estratégicas, 10 objetivos y 15 programas. La primera de las líneas se centra en la promoción de hábitos de vida saludable mediante intervenciones en políticas y entornos y la dinamización de activos comunitarios para la salud, con los objetivos de incrementar los niveles de lactancia materna y el consumo de alimentos saludables en detrimento de los no saludables; aumentar los niveles de actividad física y disminuir los hábitos sedentarios; incrementar las horas y la calidad del sueño en la población; incrementar la percepción de calidad de vida y de bienestar emocional; incrementar la percepción de satisfacción con las relaciones sexuales para todas las partes, independientemente de su sexo, orientación o identidad sexual; disminuir el tiempo dedicado al uso de aparatos electrónicos, en detrimento del tiempo dedicado a familiares y amistades; e incrementar las recomendaciones a la ciudadanía sobre activos comunitarios que facilitan una vida saludable.
Esta primera línea estratégica se desarrollará a través de los programas de promoción de hábitos saludables y redes de apoyo comunitario a través de la Red de Acción Local en Salud (RELAS); con medidas específicas en entornos y sistemas de movilidad y transporte para facilitar los hábitos saludables en la población; con la identificación y dinamización de activos para la salud; así como con la promoción de hábitos saludables en los centros sanitarios, en los centros de atención a personas con adicciones, en centros educativos y universitarios, en los centros de servicios sociales, en los centros de acogida temporal para inmigrantes, en centros y servicios de justicia juvenil y centros penitenciarios, además de a través de los programas de apoyo social para personas con enfermedad mental.
La segunda línea estratégica propone el fomento de la responsabilidad social ante la salud por parte del sector empresarial, con el objetivo de incrementar el número de empresas con productos o actividades de consumo que se comprometan a crear condiciones que favorezcan los hábitos saludables, así como un consumo justo y sostenible entre la población, para lo que se establecerán alianzas con los operadores económicos en el campo de la alimentación, la restauración, el deporte y el ocio.
La difusión y comunicación de información veraz a la ciudadanía sobre los beneficios de una vida saludable y protección de la población frente a mensajes, publicidad y campañas perjudiciales para la salud constituye la tercera línea estratégica. Su objetivo es incrementar y favorecer la difusión de información sobre hábitos saludables, con contenidos relevantes, veraces y accesibles, a través de la difusión de información veraz sobre hábitos saludables y medidas para hacer frente a la publicidad de productos y actividades perjudiciales para la salud.
Finalmente, la cuarta línea estratégica se centra en impulsar la gestión del conocimiento, la investigación y la innovación en el área de la promoción de hábitos de vida saludables a través del fomento de la formación, investigación e innovación en los hábitos saludables y los determinantes que los condicionan.
Dos comisiones técnicas, una autonómica y otra en cada provincia, conforman la estructura formal de gobernanza de la estrategia. La Comisión Técnica Autonómica, compuesta por representantes con perfil técnico de las consejerías participantes, dará continuidad al Grupo Técnico de Trabajo creado para su elaboración y será coordinada por una persona designada por la Dirección General de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica de la Consejería de Salud y Consumo.
Las comisiones técnicas provinciales, que tienen carácter de grupo de trabajo, facilitarán la coordinación para la implantación y seguimiento de las acciones en el ámbito provincial, con representantes de las delegaciones territoriales implicadas y los distritos sanitarios de Atención Primaria (DSAP) y las áreas de gestión sanitaria (AGS) de cada provincia, a la que se podrán incluir representantes de entidades ciudadanas de interés.
La aplicación de la estrategia no supone un gasto adicional al previsto en los presupuestos de 2024 ni de la Consejería de Salud y Consumo ni del resto de consejerías implicadas ya que, de una parte, puede abordarse con sus actuales recursos humanos y, en lo que respecta a las necesidades de desarrollo de sistemas de información o gestión de conocimientos, están también previstas en los correspondientes presupuestos. De este modo, la fuente de financiación de los programas y, por tanto, de la estrategia, es pública a través de la asignación realizada por los diferentes organismos responsables de su implementación.
Un grupo de trabajo, en el que han participado representantes de las consejerías con competencias en materia de Salud, Educación, Deporte, Igualdad, Agricultura, Fomento, movilidad y urbanismo, Empleo y Economía, coordinado por la Dirección General de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica, se ha encargado de la elaboración de esta estrategia, en la que también han intervenido profesionales de los diferentes sectores implicados, ciudadanía, grupos de interés, colegios profesionales y sociedades científicas.
El Gobierno andaluz impulsa un plan para promocionar hábitos de vida saludables
La alimentación sana, la actividad física y el descanso producen beneficios en la salud a menor coste que los tratamientos médicos
El Consejo de Gobierno ha aprobado la formulación de la Estrategia de Promoción de una Vida Saludable en Andalucía, que promueve la Consejería de Salud y Familias con el objetivo de mejorar la salud y el bienestar de la población andaluza. Para ello se articularán medidas que favorezcan la adquisición y mantenimiento de los hábitos de vida saludable relacionados, preferentemente, con la alimentación, la actividad física, el sueño, el bienestar emocional, la sexualidad y el uso de las tecnologías de la información y la comunicación.
Esta estrategia, que se encuentra en fase de diseño, pretende promover los hábitos de vida saludables en toda la población y edades, mediante intervenciones en la totalidad de políticas y entornos, así como impulsar la identificación, desarrollo y dinamización de los activos que facilitan una forma de vida más sana. El objetivo es potenciar los activos personales de la población para que puedan afrontar el día a día con mayores cotas de bienestar.
Datos que justifican una estrategia
Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), las enfermedades crónicas no transmisibles matan a 41 millones de personas cada año, lo que equivale al 71% de las muertes que se producen en el mundo. Esta cifra justifica por si misma la necesidad de la elaboración de una Estrategia de Promoción de una Vida Saludable en Andalucía.
Las enfermedades cardiovasculares producen la mayoría de las muertes (17,9 millones cada año), seguidas del cáncer (9 millones), las enfermedades respiratorias (3,9 millones) y la diabetes (1,6 millones), lo que supone que estos cuatro grupos de enfermedades son responsables de más del 80% de todas las muertes prematuras por enfermedades crónicas no transmisibles.
Esta situación adquiere una especial relevancia si se tiene en cuenta que muchos de los factores determinantes que las provocan son evitables, que las estrategias de promoción de la salud cuentan con evidencias para frenar y, a largo plazo, invertir estas condiciones, y que el fomento de estilos de vida saludables conduce a beneficios de la salud a un coste mucho más bajo que el tratamiento médico de cualquiera de los grupos de riesgo y de las enfermedades asociadas.
Bases para la estrategia
La puesta en marcha de esta estrategia se basará en la coordinación entre los diferentes planes y programas en el ámbito del sistema sanitario público de Andalucía, así como entre las distintas administraciones y entidades ciudadanas de la comunidad, tal y como figura en la memoria de la estrategia presentada al Consejo de Gobierno.
El contenido de base de la estrategia recogerá las evidencias y recomendaciones de organismos internacionales y sociedades científicas sobre los hábitos de vida saludable, los modelos, los paradigmas y los enfoques teóricos que fundamentan la estrategia, así como los análisis de la situación, con información epidemiológica, demográfica y de estilos de vida de la población y la detección de las áreas de mejora en este campo.
Fases para su desarrollo
La elaboración de la Estrategia de Promoción de una Vida Saludable en Andalucía se desarrollará en tres fases. La primera es la elaboración de una propuesta inicial del plan, que regirá todo el proyecto y que será competencia de la Consejería de Salud y Familias a través de la Dirección General de Salud Pública y Ordenación Farmacéutica. Para ello, la Consejería constituirá un grupo de trabajo en el que participarán representantes de las consejerías con competencias en materia de educación, deporte, igualdad, agricultura, movilidad, urbanismo, empleo y economía.
La segunda fase se basará en la remisión del borrador inicial de la estrategia a todas las consejerías para su análisis y aportación de propuestas, además de someterlo a la consideración de los agentes económicos y sociales más representativos y de las asociaciones de consumidores y usuarios de ámbito autonómico.
La última fase se resume en el proceso de trámite de información pública en la sección de transparencia del portal de la Junta de Andalucía y en la web de la Consejería de Salud y Familias.