El Consejo de Gobierno aprueba la Estrategia para la Transformación Económica de Andalucía
Este instrumento de planificación recoge las principales orientaciones de la política económica en la senda de convergencia con la UE
El Consejo de Gobierno ha aprobado la Estrategia para la Transformación Económica de Andalucía (ETEA), Horizonte 2027. Se trata de un instrumento de planificación que recoge las principales orientaciones de la política económica de la Junta, así como afianzar la senda de convergencia con la UE.
El documento de la estrategia recoge para este periodo unos recursos financieros estimados en 27.917 millones de euros. Del montante global, el 54,7% (15.284 millones de euros) procede de Fondos Europeos, fundamentalmente del nuevo marco de financiación comunitaria 2021-2027. El resto se corresponde con recursos de carácter autonómico, con otras inversiones de carácter estatal y con el Mecanismo Europeo de Recuperación y Resiliencia (MMR), que fue aprobado por Bruselas a raíz de la irrupción de la pandemia de Covid-19 para paliar sus efectos.
El texto recoge que el desarrollo de Andalucía, en términos de bienestar social y prosperidad económica a medio y largo plazo, dependerá, por un lado, de cerrar la crisis generada por la pandemia o de sobreponerse al fuerte impacto adverso de la guerra de Ucrania; y, por otro, de superar una serie de retos estructurales preexistentes a esos factores coyunturales. En ese sentido, apunta que Andalucía requiere aminorar las brechas con los promedios europeos en indicadores relevantes de la situación económica, social y medioambiental, entre los que se encuentran el nivel de renta per cápita, el desequilibrio entre la demanda y la oferta de trabajo o el fracaso educativo.
Esta estrategia actuará de guía para el conjunto de instrumentos de planificación sectoriales que ejecutará la Administración regional hasta 2027. Sus medidas y actuaciones se estructuran a partir de seis grandes bloques: competitividad, sostenibilidad, conectividad, bienestar, territorio y gobernanza.
Atendiendo a esas áreas, el documento define diez objetivos, que se concretan en el aumento del gasto en I+D+I desde el 1,08% del PIB de 2020 hasta el 2%, y en el incremento de la base empresarial, pasando de una densidad de 75,3 empresas cada 1.000 personas en 2021 a 80 empresas. A ellos se suma un aumento en la reducción del 19% al 34% de las emisiones de gases de efectos invernadero procedentes de sectores como el transporte, la agricultura o el ámbito residencial en 2027, plazo para el que se recoge un consumo de energía procedente de renovables que pase del 19,9% al 34% del consumo final bruto.
La estrategia fija una conectividad digital de banda ancha ultrarrápida, con la desaparición de la brecha digital entre zonas rurales y urbanas, así como el 100% de la población con cobertura de 100 Mbps. El acceso de la población andaluza a la banda ancha se cuantifica en 2020 en casi el 88%.
Asimismo, se establece un objetivo de reducción de la tasa de paro del 21,7% al 14,1% de la población activa, así como la disminución de la tasa de abandono escolar prematuro al 15%, teniendo en cuenta que se parte del 17,7% en 2021. Otro objetivo se centra en la anulación de la diferencia en los índices de envejecimiento entre los ámbitos rurales y urbanos, así como en acortar la brecha de género en el empleo, pasando de los 17,1 puntos de 2020 a los diez puntos previstos. Por último, el documento propone aproximar Andalucía a la media europea en lo que respecta a los índices de calidad institucional.
Seis grandes áreas de actuación
En la ETEA se identifican en los seis grandes ámbitos definidos más de una treintena de prioridades, que se canalizan mediante 77 líneas de actuación y más de un centenar de instrumentos de planificación.
El documento plantea alcanzar mayores niveles de productividad transformando el tejido productivo a través de la innovación y la asimilación de las nuevas tecnologías por parte de las empresas, especialmente de las pymes. Igualmente, se establece reforzar el emprendimiento, la internacionalización de las empresas y la atracción de grandes inversiones. Se apuesta por intensificar la diversificación del tejido productivo y la modernización de los sectores tradicionales, junto con la mejora de la calidad del sistema educativo.
Esos objetivos se desarrollan en la ETEA a través de un total de 19 líneas de actuación y 28 instrumentos de planificación. Dentro de este bloque se enmarca el Plan para la Mejora de la Regulación Económica, el Plan General de Emprendimiento, la Estrategia de Especialización Inteligente 2021-2027 (S4 Andalucía) o la Estrategia de Investigación, Desarrollo e Innovación (EIDIA) 2021-2027. Asimismo, figuran en el documento la Estrategia de Internacionalización de la Economía 2021-2027, la Estrategia de Ciberseguridad y la de Inteligencia Artificial 2022-2025. Se suman el Plan de Capacitación Digital, el Plan de Impulso y Modernización de la Economía Social o el Plan de Investigación e Innovación en Salud, entre otros.
En lo relativo a la sostenibilidad, la Estrategia señala la búsqueda de una economía más sostenible y la lucha contra las consecuencias del cambio climático, caminando a una economía baja en carbono y el desarrollo de nuevos sistemas de energía y alternativas como la economía circular. En este apartado se identifican 14 líneas de actuación que se llevan a cabo mediante 29 planes y estrategias. Figuran aquí el Plan de Acción Crece Industria, la Estrategia para una Minería Sostenible, el Plan de Acción por el Clima 2030, el Plan Integral de Residuos, Hacia una Economía Circular (PIRec 2030), la Estrategia Energética 2030 o la de Calidad del Aire.
El tercer bloque identificado se centra en contribuir a corregir la posición de desventaja de Andalucía en materia de conectividad, es decir, en conexiones de la red de transportes y también en el ámbito de la conectividad digital. Para ello, se proponen diez líneas de actuación con doce instrumentos de planificación. En este caso se recoge el Plan de Infraestructuras de Telecomunicaciones, el Plan de Infraestructuras de Transporte y Movilidad, 2021-2030 (PITMA), la Agenda Urbana de Andalucía 2030 o la Estrategia de Movilidad y Transporte Sostenibles 2030.
El capítulo relativo al bienestar comprende los grandes condicionantes que definen la calidad de vida de los andaluces: el empleo de calidad, la erradicación de la precariedad laboral, la protección social, la asistencia sanitaria y la vivienda, entre otros. También se centra en la educación y la formación. Para lograr avances destacables en estas prioridades, la ETEA prevé 16 líneas de actuación que implican medidas y acciones a través de 54 instrumentos de planificación. En este apartado figuran los Planes Estratégicos de Innovación Educativa y de Evaluación Educativa, el Plan de Deporte en Edad Escolar, el Plan de Infraestructuras Sanitarias 2020-2030, el Plan de Familias o la Estrategia para la Cohesión e Inclusión Social.
En materia de territorio, los contenidos acogidos a este capítulo van más allá de la ordenación territorial para ampliar la finalidad de las actuaciones a la reducción de los desequilibrios territoriales existentes dentro de Andalucía. Este bloque temático tiene un marcado carácter transversal y se nutre de siete líneas de acción y 27 planes y estrategias. En este capítulo aparecen la Estrategia para una Minería Sostenible 2030 y el Plan de Acción Crece Industria 2021-2022. También se incluyen la Estrategia frente al Desafío Demográfico, el Plan General del Turismo Sostenible META 2027, el Plan de Infraestructuras Sanitarias 2020-2030 o el Plan VIVE de Vivienda, Rehabilitación y Regeneración Urbana 2020-2030, entre otros.
En lo que respecta a la mejora de la gobernanza, se apunta a la revisión de la calidad institucional, del marco regulatorio, de los modos en los que se comunica y coopera la Administración autonómica con la ciudadanía, los agentes económicos y sociales y con otras administraciones públicas. Para ello se proponen actuaciones para fortalecer la participación ciudadana y la institucional de las organizaciones sindicales y empresariales más representativas de Andalucía. Se integran un total de once líneas y 21 instrumentos de planificación sectoriales. Aquí se incluyen el Plan Estadístico y Cartográfico, el Plan para la Mejora de la Regulación Económica, el Plan Estratégico de los Recursos Humanos de la Administración General 2020-2030, el Plan Estratégico para la Igualdad de Mujeres y Hombres o el Plan Estratégico de la Juventud (PEJA).
Proceso participativo
En la elaboración del documento han colaborado y participado los agentes económicos y sociales más representativos de Andalucía, que han enriquecido el contenido con numerosas aportaciones, de las que se han incorporado más de un centenar. La Estrategia también refleja las consideraciones de diversos informes externos recabados de organismos como el Instituto de Desarrollo Regional o el EsadeEcPol Center for Economic Policy, entre otros.
Los planteamientos recogidos en este instrumento están en línea con las prioridades y orientaciones del nuevo marco presupuestario plurianual de los Fondos Europeos para Andalucía y con los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la Agenda 2030, que instan a los países y regiones a realizar reformas dirigidas a afrontar grandes desafíos como el calentamiento global y la transición energética, la revolución tecnológica o el aumento de la desigualdad.
Asimismo, la ETEA se enmarca en las inversiones del Plan de Recuperación, Transformación y Resiliencia del Gobierno de España, que se concentrarán principalmente en los ámbitos de la transición verde y digital, la educación, la I+D+I y el refuerzo de la inclusión social, y se articularán a través de los Proyectos Estratégicos para la Recuperación y Transformación Económica (PERTE).
Andalucía elabora la Estrategia para la Transformación Económica 2021-2027
El Consejo de Gobierno acuerda la tramitación de un plan para mejorar la competitividad y reducir los desequilibrios territoriales
El Consejo de Gobierno ha aprobado la formulación de la Estrategia para la Transformación Económica de Andalucía (ETEA) 2021-2027, un instrumento de planificación del desarrollo regional para dicho periodo dirigido a avanzar en la convergencia con Europa, en todos los ámbitos y especialmente en lo social. Este documento, en el que se recogerán las principales orientaciones de la política económica de la Junta, deberá estar en consonancia con las prioridades que se fijen en la Política Europea de Cohesión del próximo marco financiero 2021-2027 y en los nuevos Programas de los Fondos Europeos, y con los objetivos de desarrollo sostenible de la Agenda 2030 de Naciones Unidas.
La futura estrategia, que estará impulsada por la Consejería de Economía, Conocimiento, Empresas y Universidad, sustituirá a la actual ‘Agenda por el Empleo. Plan Económico de Andalucía’, vigente hasta 2020, cuya aplicación no ha permitido el avance esperado en aspectos relevantes como la educación, la innovación, la I+D+i o el empleo.
Asimismo, servirá de referencia a los agentes públicos y privados implicados en el desarrollo de la comunidad y constituirá, para los planes y políticas públicas de la Junta, el marco estratégico de referencia. Su duración, de siete años, coincide con el periodo de las nuevas perspectivas financieras de la Unión Europea, propiciando con ello la coherencia y la eficacia de dicha estrategia y del conjunto de las planificaciones con incidencia económica del Ejecutivo autonómico.
En ese sentido, los últimos documentos de la Comisión Europea anticipan cinco objetivos políticos básicos que tendrán su reflejo en la futura estrategia de planificación económica regional, y que están relacionadas con los retos de una Europa más inteligente, más verde, más conectada, más social y más próxima a los ciudadanos. Estos fines presentan una alta coincidencia con las prioridades del actual Ejecutivo andaluz.
El documento deberá partir de un análisis de la situación de Andalucía en relación con los principales retos que afectan a la economía mundial, que estará basado en indicadores de tipo estadístico. También tendrá que contener una parte propositiva, donde se incluirán las medidas y actuaciones, estructuradas en cinco áreas temáticas: competitividad, sostenibilidad, conectividad, bienestar y territorio.
En materia de competitividad, se fomentará la transformación del tejido productivo, la innovación y la asimilación de las nuevas tecnologías y se reforzará el emprendimiento y el sistema educativo para lograr mayores ganancias en productividad en todos los sectores económicos. En cuanto a sostenibilidad, se prestará atención a la lucha contra el cambio climático y a la gestión de los riesgos que conlleva, pero también se facilitará la transición hacia el desarrollo de nuevos sistemas de energía y alternativas como la economía circular.
En el campo de la conectividad, se profundizará tanto en la mejora de las conexiones de la red de transportes, como en la conectividad digital, con objeto de disminuir las distancias en sentido amplio para alcanzar mayores cotas de integración. En materia de bienestar, se ahondará en la lucha contra la desigualdad y el riesgo de exclusión social, y se pondrá el acento en las políticas de salud, dependencia, vivienda y en la reorientación de los servicios públicos de empleo y formación. Por último, en el área del territorio, el objetivo se centra en la reducción de los desequilibrios territoriales existentes dentro de Andalucía.
El contenido de la ETEA se completará con la evaluación de la coherencia del diagnóstico y la parte propositiva respecto a las prioridades de la UE hasta 2027, y con un sistema de seguimiento. En su redacción, dado que se trata de una herramienta de planificación económica general de la Administración andaluza, participarán todas las consejerías, a través de la Comisión de Política Económica y de la Comisión Delegada de Asuntos Económicos.
Proceso de elaboración
El proceso de elaboración de la estrategia constará de tres fases. En la primera, la Comisión de Política Económica instará a las consejerías a presentar una propuesta de las principales medidas a adoptar en sus ámbitos competenciales. La Consejería de Economía, a través de la Dirección General de Análisis, Planificación y Política Económica, a partir de los resultados de estos trabajos, elaborará el primer borrador, que será presentado ante la Comisión de Política Económica para someterlo a su acuerdo.
En la segunda fase, ese borrador será objeto de consideración de los agentes económicos y sociales, cuyas observaciones y propuestas más relevantes se incorporarán al texto. A continuación, el documento se someterá a información pública y será examinado por la Comisión Delegada para Asuntos Económicos. Finalmente, el titular de la Consejería de Economía, Conocimiento, Empresas y Universidad elevará la propuesta de la Estrategia al Consejo de Gobierno para su aprobación.