El Plan de ahorro energético reducirá hasta un 12% el consumo eléctrico de la Junta en 2026
Mejorar la gestión energética, aplicar autoconsumos en los edificios y optimizar la potencia contratada son algunas de sus medidas
El Consejo de Gobierno ha aprobado el Plan para el Ahorro Energético de la Administración de la Junta de Andalucía para el periodo 2022-2026, instrumento general de organización y desarrollo de medidas que contribuirán a la reducción del consumo energético de la Administración andaluza y de su factura y con el que se espera alcanzar, al final de su vigencia, un 12% de ahorro en el consumo eléctrico respecto al consumo de 2021, lo que permitirá evitar la emisión a la atmósfera de unas 32.300 toneladas de CO2 anuales.
La Junta de Andalucía entiende que debe ser ejemplo de responsabilidad y de compromiso con el objetivo marcado en el seno de la Unión Europea de favorecer la eficiencia y el ahorro energético, liderando actuaciones que favorezcan la optimización de los recursos energéticos en sus sedes administrativas y edificios públicos y el uso de energías renovables.
El plan ha sido elaborado por la Consejería de Industria, Energía y Minas con la participación de todas las consejerías y entidades de la Junta de Andalucía, ya que recoge medidas transversales que afectan a toda la Administración regional, y ha sido consultado con los agentes sociales.
Con un presupuesto asociado cercano a los 117 millones de euros procedentes tanto de fondos regionales propios como nacionales y europeos, el documento se articula en torno a tres ejes de actuación orientados a la optimización de la factura energética, a la realización de inversiones en ahorro, eficiencia energética e implantación de energías renovables en edificios de la Junta de Andalucía, y al desarrollo de actuaciones para una movilidad sostenible. Para el desarrollo de estos tres ejes se ha previsto una batería de once medidas, alineadas todas ellas con la Estrategia Energética de Andalucía 2030, el documento de planificación energética de Andalucía para los próximos 10 años.
Entre ellas se encuentran la mejora de la gestión energética y de la demanda en los centros públicos, la optimización de la potencia contratada y la compensación de la energía reactiva de los suministros eléctricos para disminuir el coste de la factura. También contempla la elaboración de un manual de buenas prácticas de ahorro energético del empleado público de la Junta de Andalucía y la priorización y realización de inversiones en ahorro, eficiencia energética y energías renovables, y la reducción del uso de vehículos de combustibles fósiles y la instalación de puntos de recarga.
Como resultado de las medidas descritas, al final de la vigencia del plan se espera reducir el consumo eléctrico de la Junta de Andalucía en un 12%, esto es, 132,5 gigavatios hora (GWh) al año, lo que supondrá a partir de 2026 un ahorro económico anual asociado que rozará los 30 millones de euros.
Con este plan, el Gobierno andaluz continúa avanzando en el camino recorrido con las actuaciones de ahorro energético y aprovechamiento de energías renovables puestas ya en marcha durante la anterior legislatura, como el acuerdo marco para la contratación centralizada de auditorías energéticas en edificios de la Junta o el inicio de la sustitución de una parte del parque móvil por vehículos eléctricos.
Además, como ejemplo de responsabilidad y de anticipación, desde la aprobación de la formulación del Plan el pasado 20 de septiembre por el Consejo de Gobierno y en paralelo a la propia tramitación administrativa del mismo, la Junta de Andalucía ha adelantado la ejecución de las actuaciones previstas con el fin de impactar también en la reducción de la dependencia del gas natural y en su consumo para minimizar la influencia que está teniendo el precio de la energía en la economía global, contribuyendo también al objetivo europeo de reducir voluntariamente la demanda energética.
El plan ha sido diseñado con una filosofía flexible, de tal modo que se podrán incorporar medidas adicionales que amplíen o complementen las recogidas en el documento aprobado, en función de las necesidades y efectividad de estas. Su seguimiento y evaluación corresponde a la Consejería de Industria, Energía y Minas, a través de la Agencia Andaluza de la Energía, que ha sido designada como oficina técnica tanto para su elaboración como para la coordinación de su ejecución y seguimiento.
El Consejo de Gobierno tramita el Plan de Ahorro Energético de la Administración andaluza
Tendrá vigencia hasta 2026 y contará con la participación de otras entidades públicas y de los agentes económicos y sociales
El Consejo de Gobierno ha aprobado la formulación del Plan de Ahorro Energético de la Administración andaluza para el periodo 2022-2026, instrumento general de organización y desarrollo de medidas para los próximos cuatro años que contribuyan, directa o indirectamente, a la reducción del consumo energético del Gobierno autonómico y su factura asociada en línea con lo que establece la Estrategia Energética de Andalucía a 2030.
El documento, cuya elaboración dependerá de la Consejería de Política Industrial y Energía, tiene como punto de partida las medidas de ahorro energético y aprovechamiento de energías renovables puestas en marca en la anterior legislatura, entre las que se encuentran las llevadas a cabo a través de la Red de Energía de la Junta de Andalucía, Redeja, que gestiona la Agencia Andaluza de la Energía (AAE). Dicha agencia será la que actúe como oficina técnica en la confección del nuevo plan y elaborará los distintos análisis y documentos técnicos requeridos.
Concluida la redacción de la propuesta inicial, otras entidades públicas con competencias y los distintos agentes sociales y económicos podrán realizar observaciones y aportaciones al documento.
Posteriormente, y una vez elaborados todos los informes preceptivos para su tramitación, se elevará al Consejo de Gobierno para su aprobación.
Entre los principales objetivos del plan se encuentran acelerar y ampliar las medidas de gestión energética y descarbonización en entidades y servicios públicos de la Administración de la Junta de Andalucía, promover la reducción de la dependencia del gas natural y su consumo con medidas a corto y medio plazo, así como optimizar la factura energética del Gobierno andaluz.
Del mismo modo, se pretende acelerar las actuaciones sobre el parque edificatorio que permitan un ahorro efectivo, mejorar la sostenibilidad de la movilidad en todos los ámbitos relacionados con el Ejecutivo regional, tanto en la planificación de la movilidad interna como en la de sus empleados en la asistencia a sus puestos de trabajo, afianzar la cultura de ahorro energético en la Administración andaluza e impulsar que las actuaciones de la Junta de Andalucía sirvan como ejemplo para el resto de la sociedad.
El Plan de Ahorro Energético contemplará medidas concretas a corto, medio y largo plazo y, en el desarrollo de cada una de las actuaciones, se detallará el organismo impulsor, los resultados esperados, las fases de implementación y los indicadores de seguimiento, así como los mecanismos de coordinación interdepartamental para la correcta ejecución del plan y su seguimiento.
Dado su horizonte temporal de cuatro años el plan se podrá ir complementando y/o modificando en función de las necesidades y efectividad de las medidas, coordinándose este proceso desde la Consejería de Política Industrial y Energía.
Andalucía, referencia en la lucha por la sostenibilidad
El Gobierno de Andalucía está impulsando una auténtica revolución verde que tiene el propósito de situar a Andalucía como punto de referencia en la lucha por la sostenibilidad y contra el cambio climático para revertir la situación de alta dependencia de combustibles fósiles y minimizar el impacto económico que está teniendo el precio de la energía. Este impulso es, si cabe, más crucial en el actual contexto sociopolítico que está provocando una crisis energética de magnitud global.
Por este motivo, el Gobierno andaluz quiere dar ejemplo y se propone liderar el impulso de actuaciones que propicien el ahorro y la eficiencia energética dentro de su ámbito de actuación para ser cada vez más eficiente en su actividad a la vez que garantiza un servicio público y una atención a la ciudadanía de calidad. Objetivo para el que es fundamental el compromiso permanente de los empleados públicos.
Así, en línea con lo establecido desde Europa para la reducción voluntaria de la demanda de gas en torno al 7% en España entre el 1 de agosto de 2022 y el 1 de noviembre de 2023, en el Consejo de Gobierno de la Junta de Andalucía celebrado el pasado 9 de agosto se anunció el inicio de los trabajos para el diseño de un paquete de medidas para reducir el consumo energético de la Administración autonómica y hacer más eficientes energéticamente sus edificios administrativos.