0103: Favorecer el emprendimiento y el fortalecimiento empresarial
B - Emprendimiento tecnológico
Dentro del emprendimiento, en general, presenta una significación especial el conjunto de iniciativas con una marcada vocación tecnológica e innovadora. En este apartado se encontrarían incluidas las pymes tecnológicas, el emprendimiento de alta capacidad científica o técnica y, por supuesto, las startups. Precisamente, estas últimas se caracterizan por un modelo de negocio repetible y escalable, con elevado contenido en TIC e impacto en el mercado, lo que explica las expectativas de un rápido crecimiento de su actividad.
El punto de partida para focalizar la situación de Andalucía en este tipo de emprendimiento especializado es el análisis de la dinámica emprendedora, según la metodología del Global Entrepreneurship Monitor (GEM). Este concepto, que permite hacer un seguimiento en el tiempo y comparaciones entre países y regiones, se basa en tres pasos: el primero, la intención o el potencial de emprender y la concepción de un proyecto empresarial; el segundo, el nacimiento de la empresa; y por último su posterior consolidación o, en caso de no prosperar, su cierre.
Los resultados de los informes GEM para Andalucía revelan que, en los últimos años, el potencial emprendedor, así como la actividad emprendedora, medida por la Total Entrepreneurial Activity (TEA) no presenta diferencias significativas con respecto al promedio nacional, ya que la tendencia ha sido positiva desde la salida de la anterior crisis, aunque con altibajos. No obstante, de acuerdo a los datos correspondientes al informe 2020/2021, dicha TEA se sitúa en Andalucía (4,9%) algo por debajo de España (5,8%) y de otras regiones como Cataluña (6,6 %) o la Comunidad de Madrid (con una TAE cercana al 6%), y países de nuestro entorno, como Reino Unido, donde ronda el 8%.
En cualquier caso, resulta relevante subrayar que la situación de Andalucía en el “emprendimiento consolidado” (es decir, iniciativas que han prolongado su actividad durante 42 meses y están al corriente en el pago de sueldos y salarios) viene siendo menos positiva que en el promedio nacional, en el balance de los últimos años, aunque en 2019 esta ratio haya experimentado un favorable repunte.
De este modo, puede inferirse que el grado de supervivencia de las iniciativas emprendidas, por distintas razones (entre ellas, probablemente la calidad y la maduración de los proyectos) es baja en Andalucía. Este reducido nivel de consolidación, así como el menor tamaño del equipo emprendedor y el bajo nivel tecnológico de los proyectos estaría en el origen de la debilidad estructural de nuestro de tejido empresarial. De aquí la importancia de aumentar el número de empresas con mayor potencial de éxito y de multiplicar su dimensión, rasgos que caracterizan a las startups.
No obstante, el nacimiento de este tipo de empresas tecnológicas de rápido crecimiento tiende a concentrarse en determinadas ciudades, como Madrid y Barcelona, a tenor de los datos de la Asociación Española de Startups y del Observatorio Bankinter, que muestran esta desequilibrada localización que no contribuiría a resolver el problema de debilidad del tejido empresarial regional, a pesar de que Sevilla y Málaga aparezcan en el ranking de ciudades españolas con mayor número de startups y de inversores.
Las razones de esta debilidad empresarial y de que no nazcan más startups en determinadas regiones se suele relacionar con las características institucionales del entorno y la capacidad de éste para generar ecosistemas de emprendimiento e innovación que generen oportunidades, recursos y también de las capacidades directivas, empresariales y financieras que encajen con las especificidades de estas iniciativas. También hay que considerar las propias economías de aglomeración de este sector que facilitan la ubicación de nuevas startups de forma natural en las ubicaciones de mayor abundancia de las mismas, lo que dificulta su desarrollo en territorios como Andalucía.
Las cualidades de estas startups pueden aproximarse, a través de unos “indicadores tempranos” o adelantados que suelen estar correlacionados con la capacidad de ser escalables, como su tamaño inicial, es decir, el número de promotores; las expectativas posteriores de crecimiento de dichos promotores; la formación de equipos de personas con conocimientos y experiencias diversas que se complementen; su carácter innovador procedente de tecnologías novedosas que suelen ser resultado de las transferencias de investigación y de promotores con educación universitaria, frecuentemente con titulaciones STEM (Science, Technology, Engineering and Mathematics), y una marcada orientación a mercados globales o internacionales.
Andalucía presenta peores calificaciones que la media española y europea en estos indicadores asociados a un “alto potencial” de las startups, ya que la gran mayoría de las iniciativas son microempresas, con una capacidad muy limitada de creación de empleo a corto y medio plazo. En conceto, el 44,2% de las mismas solo generan el puesto de trabajo de su propio promotor. Asimismo, la proporción de personas emprendedoras con perspectivas de crear empleo en los cinco próximos años se encuentra a la cola de los países europeos.
Adicionalmente, el número medio de miembros en el equipo emprendedor para el caso de empresas nacientes o de nueva creación también resulta más bajo en Andalucía y en España (1,52 y 1,54, respectivamente) que en la mayoría de los países europeos (Luxemburgo con 2,64; Alemania con 2,14; Portugal con 1,86; Italia con 1,79; entre otros), de acuerdo con los resultados del
Observatorio GEM.
Por su parte, el grado de innovación tecnológica utilizado por las iniciativas emprendedoras es bastante reducido en Andalucía, ya que solo el 3,8% de los que emprenden consideran que utilizan tecnologías altamente novedosas, mientras este dato en España que se eleva al 5%. En sentido contrario, resulta desalentador que casi el 92% reconozcan utilizar tecnologías muy tradicionales, con bajo nivel de innovación.
Por último, considerando la orientación exportadora que se presupone a las startups, los resultados para Andalucía muestran una posición bastante rezagada dentro del contexto europeo.
Así, en el porcentaje de emprendedores que exporta más del 25 % de sus ventas se sitúa en Andalucía en el 5,1 %, (5,6% en España) alejado de la media de la UE (17,5 %), Alemania (14,3%%) y Reino Unido (8,9%).
Dinámica emprendedora en Andalucía vs. España: iniciativas consolidadas
Fuente: Global Entrepreneurship Monitor, informe 2020-2021. Unidad: En % de las empresas que permanecen en activo tras
Principales ciudades españolas por número de startups
Fuente: Observatorio Bankinter de Startups.
Nivel tecnológico utilizado en las iniciativas emprendedoras: comparativa Andalucía vs. España
Fuente: Informe GEM Andalucía, 2020-2021. Nota: % sobre total.
Emprendedores que exportan más del 25% de sus ventas (% sobre el total de emprendedores)
Resolución de 1 de julio de 2022, de la Secretaría General de Universidades, Investigación y Tecnología, por la que se convocan Ayudas para la realización de actividades de transferencia de conocimiento en régimen de concurrencia competitiva en el ámbito del Plan Andaluz de Investigación, Desarrollo e Innovación (PAIDI 2020).
Resolución de 8 de agosto de 2022, del Instituto Andaluz de la Juventud, por la que se convocan subvenciones en régimen de concurrencia competitiva, a personas jóvenes andaluzas o residentes en Andalucía, para poner en funcionamiento proyectos empresariales en Andalucía (Programa «Innovactiva»), para el ejercicio 2022.
Resolución de 8 de mayo de 2023, de la Dirección General del Instituto Andaluz de la Juventud, por la que se convocan subvenciones en régimen de concurrencia competitiva, a personas jóvenes andaluzas o residentes en Andalucía, para poner en funcionamiento proyectos empresariales en Andalucía (Programa «Innovactiva»), para el ejercicio 2023.