Eliminar los prejuicios, los roles y los estereotipos sociales de carácter sexista que han permanecido durante años en la sociedad es fundamental si se quiere una igualdad real y efectiva.
En este sentido, la educación constituye el principal instrumento para reducir las brechas de género. Pero, entendiéndola en un sentido más amplio, no limitándose a la impartida en los colegios, sino también a la recibida en el seno familiar y social. Por tanto, esta lucha por alcanzar una sociedad más igualitaria es una responsabilidad de todos.
Si se observan las estadísticas, existen diferencias entre lo que se denominan profesiones feminizadas o masculinizadas, debido precisamente a las tradiciones sociales.
Estos roles se mantienen a tenor de los datos disponibles de participación de las mujeres en los estudios de ciencias, tecnología, ingenierías y matemáticas (STEM), en los que todavía es reducida, pese a que todos ellos son claves para acceder a los puestos de trabajo con más futuro en el mercado laboral.
Así, los últimos datos disponibles del Sistema Universitario Público señalan que en el curso 2020/2021 un total de 205.599 personas cursaban estudios universitarios en Andalucía, de las que un 56,1% son mujeres y el 43,9% son hombres, siendo destacable esta mayor proporción de estudiantes mujeres, que presenta una tendencia moderadamente creciente. No obstante, aún se aprecia una menor presencia femenina en estudios relacionados con las Ingenierías y Arquitectura y las Ciencias, observándose por el contrario una mayor predilección de las mujeres por las ramas de las Ciencias de la Salud y las Artes y Humanidades.
Así, los últimos datos disponibles del Sistema Universitario de Andalucía señalan que en el curso 2020/2021, un total de 231.755 personas cursaban estudios universitarios en la Comunidad Autónoma, de las que un 56,1% son mujeres y el 43,9% son hombres, siendo destacable esta mayor proporción de estudiantes mujeres, que presenta una tendencia moderadamente creciente en los últimos años. No obstante, aún se aprecia una menor presencia femenina en estudios relacionados con las Ingenierías (mecánica, electrónica, industrial y de la construcción), así como en las TIC. Por el contrario, se observa una mayor predilección de las mujeres por las ramas de la Educación, la Salud y los Servicios Sociales, así como por las Artes y Humanidades.
Para combatir estas diferencias, hay que hacer visible y reconocer la contribución de las mujeres en las distintas facetas de la historia, la ciencia, la política, la cultura y el desarrollo de la sociedad.
Al objeto de avanzar hacia una mayor diversificación profesional de la mujer se debe promover una elección académica y profesional libre de prejuicios y estereotipos, lo que favorecerá la eliminación progresiva de la segregación ocupacional vertical y horizontal existente.
Al mismo tiempo, la coeducación juega un papel primordial en la erradicación de la violencia de género. Para ello, desde el sistema educativo se debe fomentar que las relaciones entre hombres y mujeres se construyan sobre la base de la igualdad, ayudando a identificar y prevenir situaciones de discriminación y violencia de género.
Fuente: IECA con la información del Sistema Universitario de Andalucía.
Unidad: Número de estudiantes.
Nota: Datos correspondientes al curso 2020-2021.
| Consejería | Número | Importe |
|---|---|---|
| 1100 - Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional | 4 551 033 € | |
| 1200 - Consejería de Empleo, Empresa y Trabajo Autónomo | 210 000 € | |
| 1300 - Consejería de Salud y Consumo | 0 € | |
| 1800 - Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad | 9 880 000 € | |
| 10 641 033 € |