En términos generales, la dotación de infraestructuras y equipamientos hace referencia, por un lado, a las redes, sistemas y servicios de transporte terrestres, marítimos y aéreo, eléctricos, hidráulicos y de las telecomunicaciones y, por otro, a los equipamientos públicos para los servicios básicos, entre los que destacan, sin duda, los de la salud, educación y justicia.
El papel fundamental de dichos equipamientos se ha puesto de manifiesto en los anteriores bloques temáticos de esta Estrategia. Así, por ejemplo, en el de “Conectividad” se ha destacado la función de las comunicaciones digitales y físicas, en el de “Bienestar” se ha evidenciado la necesidad de servicios educativos, de salud o atención social. Ahora, este análisis se realiza desde una perspectiva territorial, no sectorial, así el foco se pone en la contribución de las infraestructuras y equipamientos a la articulación, la cohesión territorial y la competitividad regional, configurada por el sistema de ciudades (como centros de dotaciones, equipamientos y servicios), las vías de comunicación terrestres principales y las áreas logísticas y puertos.
El concepto de cohesión territorial incluye entre sus significados el de equidad social, por lo que para alcanzar dicha cohesión debe garantizarse las condiciones de accesibilidad (medida en tiempo) a las infraestructuras, equipamientos y servicios básicos en las diferentes partes del territorio regional, que debe ser equilibrado y reflejar las menores disparidades posibles. La creación de condiciones de accesibilidad a los equipamientos (educativos, sanitarios, judiciales, culturales, deportivos y también ambientales) en la práctica totalidad del territorio andaluz es un requisito de calidad de vida y bienestar de la ciudadanía. No obstante, aún existen problemas tanto en áreas urbanas como rurales de Andalucía y se precisan más esfuerzos para logar una equidad social en términos territoriales. Igualmente, se debe garantizar el acceso universal a estos equipamientos para aquellas personas con movilidad reducida.
Atendiendo a la información disponible por el Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía (IECA), resulta posible conocer la distribución de la población y la dotación de equipamientos y servicios básicos en el territorio regional y las diferencias entre distintos ámbitos.
En concreto, a partir de la información de la malla de población (Distribución espacial de la población en Andalucía) es posible detectar patrones poblacionales característicos en el territorio atendiendo al distinto grado de urbanización.
Aplicando esta metodología, en Andalucía, el 11,3% de las cuadrículas (de 250 m x 250 m) habitadas corresponde a centros urbanos, el 24% a agrupaciones urbanas y el resto (64,7%) a cuadrículas habitadas de malla rural. Además, considerando el volumen de población que habita en estas áreas, el 44,6% de la población andaluza reside en cuadrículas clasificadas como centros urbanos, el 38% en cuadrículas del tipo agrupaciones urbanas y el 17,4% en cuadrículas rurales. Esta proporción obviamente difiere entre las provincias andaluzas, de modo que en la provincia de Jaén es donde más población reside en el ámbito rural (28,1%) y en la provincia de Sevilla, en la que menos (9,2%), con información correspondiente a 2019.
En cualquier caso, una característica diferenciadora de Andalucía en relación con el promedio europeo es la mayor concentración de la población en nuestra Comunidad Autónoma. Así, mientras en Europa el 65,7% de la población vive en cuadrículas de más de 1.000 habitantes (las cuales representan el 5,7% de las celdas), en Andalucía es el 86% de la población la que vive en celdas de más de 1.000 habitantes (que representan el 12,7%).
Gracias a la información estadística disponible para estas mallas de población y a la georreferenciación, resulta posible detectar patrones poblacionales característicos en el territorio según los grados de urbanización, así como determinar la dotación de equipamientos y servicios básicos en cada unidad territorial. Así, por ejemplo, se constata que en las poblaciones rurales existe un desequilibrio entre hombres y mujeres, con menor presencia de estas últimas; o que el número de pensionistas es porcentualmente más elevado en las zonas rurales (19,5%) que en las zonas no rurales (por debajo del 16%), ya que concentra población más envejecida. Esta diferente caracterización debe tenerse en cuenta a la hora de la provisión de servicios públicos.
Adicionalmente, utilizando el visor para el “Inventario de Sedes y Equipamientos de la Junta de Andalucía”, la Comunidad Autónoma está dotada con 20.522 equipamientos relacionados con distintos ámbitos, de los cuales el 35,75% (un total de 7.338) se localizan en ciudades de más de 50.000 habitantes. Estos equipamientos se encuentran distribuidos en 15 tipologías distintas, siendo los más numerosos, los educativos, los de salud, culturales y deportivos.
En cualquier caso, se puede concluir que persisten diferencias notables entre distintos territorios en Andalucía, siendo un factor determinante de este desequilibrio el distinto grado de urbanización y ruralidad, al margen de otras circunstancias como la orografía.
Una consideración especial en materia de accesibilidad merece la digitalización, por su carácter transversal y su capacidad para transformar los territorios. En este sentido, la UE incorpora la digitalización en su Agenda Territorial 2030, en la Nueva Carta de Leipzig y en el Plan de Recuperación NextGenerationEU, como un tema clave y determinante para el futuro desarrollo en la escala territorial (smart territories, tanto en el ámbito rural como en el urbano), insistiendo en que la fortaleza de la smart cities será un factor decisivo para la competitividad de la UE en su conjunto.
De este modo, el desarrollo de las smart cities posibilita nuevas posibilidades en el ámbito de la movilidad, acceso a servicios públicos, comercio, participación ciudadana, entre otras potencialidades, por lo que Andalucía debe apostar por la excelencia digital (y por las infraestructuras de telecomunicaciones) que proporcione servicios de alta calidad a las empresas y a la sociedad, en su conjunto.
La conectividad de los territorios rurales, preferentemente con cobertura de banda ancha (ya tratada en el bloque temático 3, dedicado a la “conectividad”) constituye una oportunidad para disminuir los desequilibrios territoriales en Andalucía y para favorecer una distribución de la población que, en la actualidad, se concentra excesivamente en el litoral y las ciudades del interior, pero bastante dispersa en los ámbitos rurales. Este reequilibrio haría más rentable la dotación de infraestructuras y más eficiente la provisión de servicios públicos.
Fuente: Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía.
Unidad: En %.
Nota: Datos correspondientes a 2020.
Fuente: Instituto de Estadística y Cartografía de Andalucía.
Unidad: En %.
Nota: Datos correspondientes a 2020.
| Consejería | Número | Importe |
|---|---|---|
| 0100 - Consejería de Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa | 85 846 471 € | |
| 1100 - Consejería de Desarrollo Educativo y Formación Profesional | 73 243 397 € | |
| 1300 - Consejería de Salud y Consumo | 17 823 042 € | |
| 1400 - Consejería de Agricultura, Pesca, Agua y Desarrollo Rural | 5 000 000 € | |
| 1600 - Consejería de Turismo, Cultura y Deporte | 5 950 393 € | |
| 1800 - Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad | 91 368 223 € | |
| 2100 - Consejería de Justicia, Administración Local y Función Pública | 231 866 794 € | |
| 511 098 320 € |