0403: Fortalecer el sistema de protección social y la inclusión
C - Dependencia y mayores
A partir de datos de la Encuesta sobre Discapacidad, Autonomía personal y situaciones de Dependencia (EDAD 2008), sobre los algo más de ocho millones de personas en Andalucía, 725.390 presentaban alguna discapacidad (o limitación, si son menores de 6 años), lo que suponía el 9,1% de la población.
Estas discapacidades o limitaciones van acompañadas de dependencia para 424.921 personas (415.667 de 6 y más años y 9.254 menores de esa edad), de manera que puede estimarse la población andaluza en situación de dependencia en el 5,3%. Dicho de otra forma, seis de cada diez personas con discapacidad son dependientes (58,6%).
Con la información estadística disponible, puede aproximarse que un 63% de las personas en situación de dependencia en Andalucía son mayores de 65 años. Cabe esperar que, acorde con la tendencia hacia el envejecimiento de la pirámide demográfica, esta proporción haya aumentado en los últimos años y continúe haciéndolo según los escenarios de proyecciones de población a medio plazo, lo que supone que al menos dos de cada tres personas dependientes sean mayores de 65 años. De este modo, aunque las circunstancias de dependencia y vejez son independientes, conviene tener presente que el colectivo de personas mayores puede verse especialmente afectado por condiciones de dependencia.
En cualquier caso, los servicios públicos deben proveer, de modo directo o indirecto, las atenciones y cuidados que requieren estas personas, de acuerdo con su grado de discapacidad y, en su caso, dependencia, para garantizar su calidad de vida, sin olvidar la situación de las personas cuidadoras.
El envejecimiento demográfico constituye una realidad objetiva desde hace décadas en Andalucía. Así, según las últimas cifras de población publicadas por el INE, para 2021, en nuestra Comunidad Autónoma residían 1.495.393 personas mayores de 65 años, lo que supone el 17,7% de la población andaluza.
Ello requiere, tomar una serie de medidas tanto preventivas como de atención activa sobre las personas mayores en situación de dependencia y de protección de aquéllas que presentan una mayor vulnerabilidad, con especial atención a la soledad no deseada. Este segmento poblacional se ha visto gravemente azotado por la COVID-19, especialmente en los ocupantes de las residencias.
Por ello, se deben promover y facilitar el ejercicio físico, una alimentación equilibrada, un menor consumo de alcohol y tabaco y unas relaciones sociales positivas.
Las medidas preventivas que eviten o retrasen el deterioro físico y mental de las personas conforme van llegando a edades más avanzadas, además de mejorar su calidad de vida, repercutirán en la propia sostenibilidad del Sistema de Atención. Normalmente recae sobre el sistema sanitario la asistencia a la cronicidad y a la soledad (por falta de cuidadores/as), lo que implica un esfuerzo adicional de la atención primaria a domicilio.
En este sentido, cabe destacar que la vulnerabilidad de las personas mayores aumenta cuando tienen una situación económica precaria.
Además, existe un elevado porcentaje de personas, no siempre mayores, que aún no tiene reconocida ni su situación de dependencia ni recibe la prestación económica correspondiente, generando un impacto social y económico a las familias, especialmente a las mujeres que asumen su cuidado.
Con datos de julio de 2020, en Andalucía se registraban 289.523 solicitudes de reconocimiento de la situación de dependencia de personas de 65 y más años, de las cuales corresponden el 70,8% a mujeres y el resto a hombres. De ellas, 249.308 tienen reconocida la situación de dependencia, es decir, el 17% de las personas andaluzas mayores de 65 años, de las cuales el 72% son mujeres.
Si se tienen en cuenta todos los grados de dependencia, a 31 de diciembre de 2021 en Andalucía se contabiliza un 13,7% de personas pendientes de recibir prestación en relación con el número de personas beneficiarias con derecho a la misma, ligeramente por encima de la media nacional (13%), debiendo subrayarse el positivo descenso observado en Andalucía en comparación con el conjunto de España.
La Encuesta Continua de Hogares (INE) muestra datos sobre los hogares formados por una sola persona. Así, en Andalucía, para el grupo de “65 años o más años” se estima un número de 342.600 hogares unipersonales, siendo el 70,2% de ellos hogares de mujeres que viven solas. Curiosamente, cuando la población es menor de 65 años, la proporción de hogares de personas que viven solas es más elevado en el caso de los hombres. Esta misma pauta es muy similar en España. Además, según un estudio realizado por la Universidad Pablo de Olavide, la soledad no deseada es un problema que afecta al 47% de la población andaluza de 55 y más años, estando un 15% en riesgo de aislamiento social. Estos porcentajes se han incrementado durante el confinamiento.
Hay una necesidad de profundizar en el análisis del maltrato (tanto en el ámbito familiar como institucional) hacia las personas mayores y darle mayor visibilización social, ya que existe un déficit en la detección de dicho maltrato, que afecta especialmente a las mujeres.
El Servicio de Asistencia a las Víctimas de Andalucía (SAVA) abre anualmente alrededor de 6.500 expedientes de víctimas de delitos, de las cuales en el 85% aproximadamente de los casos, la víctima es una mujer. Del total de víctimas, cada año entre 200 y 220 tienen más de 64 años. Otro dato importante son las llamadas recibidas en el Teléfono de Atención a las Personas Mayores, donde aproximadamente la mitad se realizan para denunciar situaciones de riesgo de maltrato o abandono.
Significación de las personas en situación de dependencia respecto al total de población con discapacidad y su distribución por edad en Andalucía
Fuente: Estudio “Discapacidad y dependencia en Andalucía” IECA. 2012. Nota: Datos referidos a 2008.
Personas reconocidas en situación de dependencia y prestación reconocida en Andalucía
Fuente: Sistema de Información del Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia. Consejería de Igualdad, Políticas Sociales y Conciliación. Nota: Datos correspondientes a julio 2020.
Proporción de personas pendientes de recibir prestación del Sistema de Autonomía y Atención a la Dependencia
Fuente: IMSERSO. Nota: Porcentaje de personas pendientes de recibir prestación en relación al número total de personas beneficiarias con derecho a prestación, en cada Comunidad Autónoma, según el Sistema para la Autonomía y Atención a la Dependencia (SAAD). A 31 de diciembre de 2021.
Proporción de hogares unipersonales con personas mayores de 65 años
Fuente: INE (Encuesta Continua de Hogares). Unidad: En %. Nota: Datos correspondientes a 2020
Principales disposiciones aprobadas
Consejería
Número
Importe
1800 - Consejería de Inclusión Social, Juventud, Familias e Igualdad