0203: Impulsar la adaptación al cambio climático
A - Medidas de adaptación
El Programa de Adaptación del PAAC tiene por objeto reducir los riesgos económicos, ambientales y sociales derivados del cambio climático mediante la incorporación de medidas de adaptación en los instrumentos de planificación autonómica y local.
El impacto de las consecuencias del cambio climático es desigual, ya que éste incide de diversa manera en función de múltiples factores en juego, por lo que deben evaluarse tanto a nivel regional como local.
En este sentido, el proyecto ESPON Climate utiliza un marco conceptual ampliamente referenciado en la comunidad de investigación del impacto y el cambio climático, que relaciona las crecientes emisiones antropógenas de gases de efecto invernadero con el calentamiento global y, por tanto, con su contribución al cambio climático.
Esta contribución antropogénica corre paralela a la variabilidad climática natural, es decir, los cambios climáticos resultantes difieren entre las regiones, ya que cada país/región/provincia tiene una exposición diferente al cambio climático. Además, cada espacio geográfico tiene distintas características físicas, ambientales, sociales, culturales y económicas que dan como resultado diferentes sensibilidades al cambio climático. Juntas, la exposición y la sensibilidad, determinan el posible impacto que los cambios climáticos pueden tener en una región.
No obstante, una región podría tener capacidad de ajustarse o adaptarse, a medio/largo plazo, por ejemplo, mediante el fomento del uso de infraestructuras verdes, en línea con la estrategia que se plantea desde la Comisión Europea. Esta capacidad de adaptación corrige o contrarresta los impactos del cambio climático y, por lo tanto, evidencia el diferente grado de vulnerabilidad general de una región al cambio climático.
Según las conclusiones del proyecto ESPON Climate sobre evaluación de vulnerabilidad al cambio climático en Europa, puede esperarse una vulnerabilidad media a alta en la región mediterránea, y alta para la práctica totalidad del territorio de Andalucía.
De acuerdo con las conclusiones del Taller sectorial sobre el documento de “Diagnosis y Alcance del Plan Andaluz de Acción por el Clima - Forjando Resiliencia en Andalucía”, las principales vulnerabilidades en Andalucía se identifican en torno a la demanda y disponibilidad de agua (extracción de agua de acuíferos, pozos de extracción o disminución de las reservas de agua) así como la relacionada por su incremento súbito en forma de precipitaciones intensas (desarrollo en área inundable) o por incremento del nivel del mar (pérdida de playas o suelos). De igual manera, destacan, en cuanto a peligros e impactos, sobre todo los relacionados con las olas de calor, las sequías y los incendios forestales, las inundaciones fluviales, la erosión e inundaciones costeras como consecuencia de la subida del nivel medio de mar y el incremento de la intensidad y frecuencia de los temporales, y sus consecuencias de carácter social como el riesgo de desempleo o la despoblación.
La Ley 8/2018, de 8 de octubre, de medidas frente al cambio climático y para la transición hacia un nuevo modelo energético en Andalucía, establece 13 áreas estratégicas para la adaptación. De ellas, son consideradas como de mayor riesgo climático en Andalucía el turismo, el urbanismo y ordenación del territorio y la agricultura, ganadería, acuicultura, pesca y silvicultura.
De hecho, resulta cada vez más clara la incidencia del cambio climático en el territorio y su actividad. Determinados sectores de actividad dependen mucho de los factores naturales y éstos se están viendo alterados como consecuencia del cambio climático, produciendo efectos muy negativos en las producciones, así como sobre los elementos que determinan un buen estado de salud, como son la calidad del agua, del aire o la alimentación, entre otros.
En este sentido, el Pacto Verde Europeo constituye una de las principales líneas transversales de acción política de la Comisión Europea para la próxima década. Dentro de este Pacto se ha aprobado la Estrategia de la Granja a la Mesa, para un sistema alimentario justo, saludable y respetuoso con el medio ambiente y la Estrategia para la Biodiversidad de la Unión Europea para 2030, que fueron publicadas en el año 2020.
La Administración de la Junta de Andalucía tiene como objetivo en materia de adaptación el reducir el riesgo de los impactos del cambio climático, minimizando sus efectos. Para ello, implementa un Presupuesto Verde como instrumento que ayude a reorientar el gasto y la inversión tanto pública como privada, el consumo y la fiscalidad hacia los objetivos ecológicos.
Vulnerabilidad potencial de las regiones europeas al cambio climático
Fuente: IRPUD, ESPON Climate Project, 2011. Nota: La vulnerabilidad es calculada como una combinación de los potenciales impactos regionales del cambio climático y de la capacidad de la región para adaptarse al cambio. Los impactos potenciales fueron calculados como una combinación de la exposición regional al cambio climático (diferencia entre los valores de ocho variables climáticas observadas en el periodo 1961-1990 y los valores que se proyectan para el periodo 2071-2100 según un modelo utilizado por el ESPON).
Principales peligros climáticos, impactos, vulnerabilidades y resiliencia, identificados en los talleres sectoriales y multisectorial para todo el territorio andaluz.
Fuente: Taller sectorial sobre el documento de Diagnosis y Alcance del Plan Andaluz de Acción por el Clima. Forjando Resiliencia en Andalucía (Deep Demonstration).
Clasificación de áreas estratégicas para la adaptación y su grado de afección por la evaluación de impactos
Fuente: Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Desarrollo Sostenible. Nota: Según el artículo 11 de la Ley 8/2018, de medidas frente al cambio climático y para la transición hacia un nuevo modelo energético en Andalucía.
Principales disposiciones aprobadas
Consejería
Número
Importe
1900 - Consejería de Sostenibilidad, Medio Ambiente y Economía Azul