0202: Promover la transición energética
A - Uso más eficiente de la energía
En las “Directrices Energéticas de Andalucía, Horizonte 2030” se establece como primer eje de acción para luchar contra el cambio climático el uso de la energía de una forma más racional y responsable en la edificación, la industria y el transporte.
Además, el programa de Mitigación de Emisiones para la Transición Energética de Andalucía, incluido en el Plan Andaluz de Acción por el Clima, se basará, entre otros, en el ahorro del consumo de energía y en el incremento de la eficiencia energética, especialmente en el transporte y la movilidad.
El consumo total de energía primaria en Andalucía había venido mostrando una cierta estabilidad en los últimos años, si bien en 2020 registró un significativo descenso hasta los 16.238,6 ktep, representando el 14,9% del consumo de energía a nivel nacional. En términos de energía final, el comportamiento ha sido bastante similar, reduciéndose hasta los 11.774,6 ktep en 2020, si bien estas disminuciones se han visto afectadas por las restricciones a la actividad productiva durante la pandemia.
De acuerdo con la información de la Agencia Andaluza de la Energía, el transporte es el principal responsable del consumo final de energía en Andalucía, con un 34,4% del total en 2020, a pesar del notable descenso observado en dicho año, siendo el sector industrial el segundo máximo consumidor de energía final (32%, aproximadamente).
Por otra parte, la economía andaluza, al igual que la nacional, ha tendido a un consumo de energía con una mayor eficiencia energética. La intensidad energética, que mide la relación entre el consumo energético y el producto interior bruto de un país, debe tender a ser cada vez menor, es decir, se debe buscar minimizar el consumo energético a la vez que se incrementa el PIB. Desde 2005 la intensidad energética andaluza se ha reducido un 20%, tanto en el caso de energía primaria, como en términos de la energía final, mientras que en España ha disminuido un 27,6% y 28,0%, respectivamente.
Sin tener en cuenta el impacto de la COVID sobre el consumo de energía, se estima que en 2019 el consumo de energía per cápita en Andalucía se situaba un 14,8% por debajo del promedio nacional, mientras esta diferencia era en 2000 del 33%.
Andalucía tiene como objetivo reducir el consumo tendencial de energía primaria en el año 2030, como mínimo al 39,5%, excluyendo los usos no energéticos. Resulta, por tanto, prioritario fomentar el ahorro energético e impulsar la eficiencia energética en los siguientes ámbitos:
Fomentar la rehabilitación energética de los edificios andaluces: fundamental para reducir el consumo de energía y mejorar las condiciones de vida, confort y salud de la población, la competitividad de las empresas y la economía de los hogares.
Optimizar los consumos energéticos en los sectores económicos: persigue incrementar su competitividad y la reducción de emisiones.
En materia de transporte, es necesario minimizar su consumo energético y mejorar su eficiencia energética mediante el empleo de tecnologías eficientes y de una necesaria transformación de la movilidad para mejorar la calidad del aire y preservar la salud de las personas.
Además de ahorrar en el consumo de energía, la mejora de la eficiencia energética puede alcanzarse mediante el progreso tecnológico y a través de la reducción de las pérdidas de energía en las redes. El consumo de energía final es igual a la diferencia entre el consumo de energía primaria y los consumos y las pérdidas sufridas en su proceso de extracción, transformación, como la generación de electricidad y refino, transporte y distribución. Por ello, para maximizar la eficiencia se necesita minimizar estas pérdidas.
Si se mide el rendimiento o la eficiencia en el consumo de energía, a través del cociente entre el consumo de energía final y el consumo de energía primaria, se observa que en Andalucía dicho rendimiento ha venido siendo en los últimos años inferior al alcanzado a nivel nacional (68,4% y 70,7%, respectivamente, en el promedio del periodo 2014-2020), si bien en el último año este rendimiento en el consumo energético en Andalucía se ha igualado con la media de España, en torno al 72,5%.
Para conseguir una mayor eficiencia energética es primordial la captación de inversiones industriales y empresariales que potencien el desarrollo de proyectos energéticos en Andalucía que eviten esas pérdidas. Proyectos que no solo dependan de la iniciativa pública, sino que procedan también del ámbito privado.
Además, se debe invertir en sistemas y aparatos para el consumidor final que consigan un mayor aprovechamiento de la energía, aumentando la energía útil y reduciendo pérdidas.
Evolución del Consumo Energía Primaria y Final en Andalucía
Fuente: Agencia Andaluza de la Energía. Unidad: ktep
Evolución de la intensidad energética primaria. Andalucía-España
Fuente: Agencia Andaluza de la Energía. Nota: Consumo de energía primaria/PIB (tep/M€ 2015).
Evolución de la intensidad energética final. Andalucía-España
Fuente: Agencia Andaluza de la Energía. Nota: Consumo de energía final/PIB (tep/M€ 2015).
Rendimiento o eficiencia global del sistema
Fuente: Agencia Andaluza de la Energía. Unidad: En %. Nota: Cociente del consumo de energía final frente a consumo de energía primaria.
Proceso de transformación de la energía
Fuente: Elaboración propia.
Principales disposiciones aprobadas
Consejería
Número
Importe
0100 - Consejería de Presidencia, Interior, Diálogo Social y Simplificación Administrativa