C - El papel del sistema universitario público: titulaciones y contribución a la investigación y la innovación
0106: Incrementar la capacitación del capital humano
C - El papel del sistema universitario público: titulaciones y contribución a la investigación y la innovación
El papel de la universidad en la aportación al capital humano resulta incuestionable, siendo este factor determinante para alcanzar mayores cotas de competitividad. Esta relevancia explica que uno de los objetivos de la Estrategia Europa 2020, para lograr una economía más inteligente, fuese que al menos un 40% de la población de entre 30 y 34 años hubiese terminado la educación superior. El conjunto de la UE habría alcanzado este objetivo en 2020 (40,9% la UE 27) y también España, incluso con mayor holgura (44,8%), mientras Andalucía se encontraría aún por debajo (37,7%) de la cota prevista, según datos del IECA y Eurostat.
No obstante, el porcentaje de población joven con formación universitaria en Andalucía no difiere de los niveles promedios en el conjunto de la OCDE y en países como Alemania (35,5%) o Portugal (36,2%). Atendiendo al alumnado matriculado, en los últimos años se ha observado una mayor preferencia de la población joven por la formación universitaria, posiblemente porque la misma proporciona una ventaja comparativa en la búsqueda de empleo y, a medio y largo plazo, en la obtención de rentas superiores a las de las personas empleadas con niveles formativos inferiores.
Por otro lado, el análisis de la distribución territorial de las universidades, realizado por la Conferencia de Rectores de las Universidades Españolas, CRUE, en su informe “La Universidad Española en Cifras, 2017/2018” muestra un buen nivel de acceso por proximidad a la oferta universitaria tanto en Andalucía como en España, lo que garantiza a los jóvenes el acceso a la educación superior. A este respecto cabe señalar, que en los últimos 30 años, más de 845.000 titulados universitarios se han ido incorporando a la población activa andaluza permitiendo aumentar considerablemente la capacidad competitiva del tejido productivo andaluz. No obstante, se hace más necesario que nunca continuar por la senda de mejora de la contribución de la universidad a la competitividad de la economía, para lo cual se requiere un diseño eficaz de la oferta de las enseñanzas universitarias y un impulso decidido a la investigación y la transferencia del conocimiento.
El sistema universitario andaluz ofrece múltiples opciones formativas que permiten a los estudiantes bien acceder al mundo laboral bien continuar su formación en niveles de máster o doctorado en condiciones similares a los estudiantes de los países de nuestro entorno más próximo. Al mismo tiempo, es importante que, al igual que en los países del Espacio Europeo de Educación Superior, la ordenación de las enseñanzas favorezca la adecuación de la oferta formativa de las universidades a las necesidades que demanda la sociedad a través del mercado de trabajo.
La distribución de la oferta de grados en las universidades públicas andaluzas muestra un cierto desequilibrio, ya que existe una elevada concentración en titulaciones de ciencias sociales y jurídicas en detrimento de las científicas y técnicas. Así, de modo generalizado, la demanda de estudios por el alumnado de las universidades andaluzas y la oferta de titulaciones de grado han mantenido caminos parcialmente divergentes en el periodo 2008 a 2017. Más relevante aún, no siempre las demandas de los estudiantes coinciden con las necesidades del mercado laboral. Estos desajustes repercuten negativamente en todo el sistema universitario: 1) generan ansiedad en el alumnado y aumento de la tasa de abandono, ii) desincentivan al profesorado; iii) producen ineficacia en la gestión y, en consecuencia, un aumento de los costes y iv) merman la competitividad del mercado laboral.
La incorporación de alumnas y alumnos a las enseñanzas que integran el ámbito académico STEM en los últimos años, salvo las enseñanzas de Ciencias y Matemáticas, no ofrece una respuesta positiva a la demanda creciente que tienen la sociedad y la economía, a priori, de personas profesionales con estas cualificaciones académicas.
En general, el análisis conjunto de las cifras de egresados respecto a la de matriculados por tipo de enseñanza a lo largo del tiempo presenta un perfil descendente. Solo se observa una evolución positiva en la rama de Ciencias de la Salud, con una mejor trayectoria en el conjunto de las universidades andaluzas que en el promedio de las españolas. Este favorable comportamiento no es ajeno a la relevante contribución que viene realizando el Sistema Sanitario Público de Andalucía (SSPA) a la capacitación del capital humano, no solo en materia de formación, también en investigación e innovación. Por el contrario, las tendencias más preocupantes se observan en las enseñanzas de la rama de Ciencias y Arquitectura e Ingenierías, que año tras año anotan cifras más reducidas de graduados.
Se estima que anualmente se incorporan a la oferta de egresados 73 de cada 100 alumnas/os que acceden a las aulas universitarias andaluzas (es decir, la tasa bruta de graduación es del 72,6%), algo por debajo del promedio de las universidades que forman el sistema universitario público presencial de España (SUPPE) que es del 75%, con una notable estabilidad en los últimos años. Sin embargo, considerando la tasa de graduación general, atendiendo a la cohorte de entrada a la que pertenecen el alumnado egresado, esta tasa desciende hasta el 43,9% en las universidades de Andalucía, frente al 49,3% de las universidades españolas. Estos datos aproximan un coste elevado ligado a la cifra global de abandonos, tanto brutos como netos, según el mencionado informe de la CRUE.
Cabe destacar que Ciencias Sociales y Jurídicas es la rama que más egresados produce en el conjunto de las universidades andaluzas (55%), observándose alguna enseñanza con exceso de capacidad, como maestro de educación infantil y primaria. Mientras, Ciencias de la Salud (15%) y Arquitectura e Ingenierías (14%) superan a las Artes y Humanidades (10% del total de egresados) y a los egresados en Ciencias (6%). Esta información procede del trabajo de la AIRef (El Sistema Público Universitario Andaluz), en base a las Estadísticas Universitarias del Sistema Integrado de Información Universitaria (SIIU del Ministerio de Educación y Formación Profesional) para el curso académico 2017/18.
Para comprobar la inserción laboral y la adecuación de la formación al trabajo desempeñado se tiene en cuenta la relación existente entre la oferta de plazas y la demanda de éstas, por parte de los estudiantes en cada una de las titulaciones de ciclo/grado del sistema universitario andaluz, relacionándolo con la situación más tarde de los egresados, en términos de afiliación a la seguridad social, base de cotización y tipo de contrato.
De este modo, se puede concluir que las mayores tasas de inserción se dan en las Ciencias de la Salud y en Arquitectura e Ingenierías, entre los residentes en Andalucía, siendo los egresados en titulaciones del ámbito Salud y Servicios Sociales los que obtienen, transcurrido un año desde el egreso, la mejor tasa de adecuación (81,8% en el curso 2017/18, según el informe “Inserción laboral de los egresados en universidades públicas de Andalucía”, publicado por el IECA).
También superan una adecuación del 50% los ámbitos de Agricultura, Ganadería, Pesca, Silvicultura y Veterinaria; Mecánica, Electrónica y otra formación técnica, Industria y Construcción; Tecnologías de la Información y las Comunicaciones (TIC); y Ciencias Naturales, Químicas, Físicas y Matemáticas. Por su parte, los egresados del ámbito Negocios, Administración y Derecho son los que tienen la tasa de adecuación más baja. En definitiva, se puede concluir que existe margen de mejora en la adecuación al mercado laboral en la oferta de titulaciones académicas de las universidades andaluzas.
Por otra parte, el análisis de la producción investigadora de las universidades y su contribución a la Transferencia de Conocimiento y a la mejora de la competitividad y la innovación refleja una situación dispar del sistema universitario público andaluz. Un indicador para este análisis sería el conocido como Ranking de Shanghái (Academic Ranking of World Universities) que muestra que, a día de hoy, dos universidades públicas andaluzas, concretamente las de Granada y Sevilla, se sitúan entre las 500 mejores del mundo, y siete entre las 1.000 mejores.
En cambio, si observamos la evolución de los rankings de Shanghái por materias científicas la tendencia es más desfavorable, el número de referencias netas ha bajado en el último trienio como también lo han hecho las posiciones de las universidades.
En todo caso, este conjunto de rankings también nos indica que existen múltiples ejemplos que demuestran que el sistema universitario público andaluz es capaz de alcanzar el máximo nivel excelencia académica internacional, bien en conjunto, como es el caso de la Universidad de Granada (entre las 300 mejores del mundo), o al menos en una o varias materias científicas concretas.
Por otra parte, con la información procedente del informe que la AIReF para los años 2008-2017, se comprueba que el promedio de las tesis defendidas, los proyectos obtenidos en convocatorias nacionales o europeas de investigación y las publicaciones en colaboración con investigadores internacionales arrojan cocientes más bajos en las universidades andaluzas que en las del conjunto de España. Muy evidentes son también los ingresos por contratos de I+D y consultorías, la producción de patentes nacionales, el importe facturado medio por profesor por prestación de servicios y la cuantía de estos proyectos de investigación competitiva, con una brecha notable en contra del sistema universitario público andaluz. Tan solo en la supervivencia de las spin-off cinco años después de su creación por profesores universitarios, la ratio de Andalucía arroja un promedio superior al del conjunto del sistema universitario español.
Adicionalmente, conviene destacar que la actividad de las universidades públicas andaluzas en materia de investigación y transferencia de conocimiento ha mostrado una evolución negativa, en la última década, atendiendo a la participación de este tipo de producción como fuente de ingresos o financiación. Así, en 2008, la significación de este tipo de ingresos era similar al de los ingresos por enseñanzas no regladas (títulos de máster, experto, entre otros), en torno al 8%. Mientras, en 2018, el peso de los ingresos por investigación y transferencia de conocimiento ha descendido hasta representar el 5,6% de los ingresos de las universidades andaluzas (8,06% en España, donde también se ha observado una trayectoria descendente aún más pronunciada).
Población de 30 a 34 años de edad con educación superior (%)
Fuente: Encuesta de Población Activa (INE) y Eurostat. Nota: Datos correspondientes a 2020 para el caso de la UE-27.
Distribución de la oferta de ciclo/grado por ramas de enseñanza en el Sistema Universitario de Andalucía
Fuente: La Universidad Española en Cifras. CRUE. Estadísticas Universitarias SIIU. Nota: Curso 2018-2019.
Titulaciones más ofertadas en los grados del Sistema Universitario Público Andaluz
Fuente: Ministerio de Educación. SIIU. Nota: Curso 2018/19.
Indicadores sobre la actividad y producción científica e investigadora del Sistema Público de Universidades de Andalucía en comparación con el de España
Fuente: La Universidad Española en Cifras. Cuentas Anuales de las Universidades Públicas de Andalucía y AIReF. Nota: Datos para los años 2008/2017.
Participación de producción destacada en los ingresos de las universidades públicas
Fuente: La Universidad Española en Cifras. CRUE. Universidades Españolas. Cuentas Anuales de las Universidades Públicas de Andalucía y AIReF. Nota: % s/ingresos por operaciones no financieras.
Principales disposiciones aprobadas
Consejería
Número
Importe
1500 - Consejería de Universidad, Investigación e Innovación
Resolución de 26 de enero de 2023, del Instituto Andaluz de la Mujer, por la que se convoca para 2023 la Línea 2 de subvención de carácter plurianual, a conceder en régimen de concurrencia no competitiva, a las Universidades Públicas de Andalucía para la realización del Programa UNIVERGEM (Universidades por la Empleabilidad y el Emprendimiento de las Mujeres Universitarias desde la perspectiva de género).